
Nunca como ahora el tema del VIH había estado en boca tan de todos.
Que si las nuevas generaciones no deberían estar contagiadas puesto que las políticas públicas se enfocaron desde un principio hacia la prevención; que si los antirretrovirales genéricos que el secretario de salud comprará a la isla de Cuba no cumplen con las reglas internacionales de sanidad; que si laboratorio Roche dejará de invertir en investigación y desarrollo sobre el Sida.
Tiempos convulsivos rumbo a la Conferencia Mundial, en unos días más, aquí en México.
Y yo que en medio de una crisis de romanticismo perdí cuatro tomas de mis antirretrovirales.
Ni sábado ni domingo.
Vaya olvido, vaya desazón. Vaya riesgo.
No lo hagan en sus casas. Mis células CD4 podrían estar sufriendo mutaciones que llevasen al fracaso mi esquema de medicamentos. Y eso sería, ahora sí, el principio del fin.
1 comentario:
que la lengua se le haga chicharrón y amárrese un hilito en el dedo como le hacían mis tías en el rancho pa que no se les olvidaran las cosas.
un abrazo.
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